viernes, 19 de septiembre de 2014



                      Departamento del Beni

El Departamento del Beni es uno de los nueve departamentos de Bolivia, tiene una superficie de 213.564 km² y una población de 425.780 habitantes (estimado 2012). Su capital es la ciudad de Trinidad. Limita al norte con el Departamento de Pando, al noreste y este con la república de Brasil, al sureste con el Departamento de Santa Cruz, al sur con el Departamento de Cochabamba y al oeste con el Departamento de La Paz.

Historia

En el departamento se constituyó el centro de una importante civilización precolombina, conocida como Cultura Hidráulica de las Lomas. Desde más o menos 4000 años adC. (probablemente antes: el dato actual se basa en las cerámicas datadas) hasta el siglo XIII, la región fue asentamiento de importantes grupos humanos organizados en sociedades preestatales (en algunos casos muy centralizados), definidos como cacicazgos, potentados locales. El sistema se basaba, en el uso de características ambientales (uso de plantas acuáticas como fertilizantes y gigantescos sistemas de pesca) y en la construcción de grandes obras hidráulicas que permitían la conexión entre los núcleos humanos en cualquier estación, además de permitir el cultivo durante la época de inundaciones (creación de campos de cultivo elevados visibles aun hoy en día desde el aire), utilizando terraplenes, diques, canales y lagunas con distintas funciones.
A la llegada de los españoles, la región ya estaba en plena decadencia desde hace de tres siglos. De igual forma la región se mantuvo como uno de los centros de origen y propagación de muchos productos agrícolas de difusión mundial: tabaco, cacahuete o maní, algodón, yuca (Manihot esculenta), camote (Ipomoea batatas).
Después de una temporada de intenso interés por parte de los españoles en la primera fase de la época colonial, cuando se creía que en la región pudiesen estar unas de las sedes del mítico "El Dorado", o Paitití, la región permanecerá en un estado de fuerte marginalidad por algunos siglos.
El Departamento del Beni fue fundado el 18 de noviembre de 1842, el presidente José de Ballivián y Segurola promulgaba la ley de creación del departamento del Beni, sobre la base de las Misiones de Moxos: San Ignacio, Trinidad, Magdalena, Baures, San Joaquín, Santa Ana y Loreto, entre otras, todos ellos formaban parte del Departamento de Santa Cruz al momento de constituirse la República de Bolivia. Ballivián rindió homenaje, de esa manera, al primer aniversario de la victoriosa batalla de Ingavi, que no sólo selló definitivamente la independencia nacional, sino fue el acontecimiento militar en el que perdió la vida uno de los peores enemigos del país, el general peruano Agustín Gamarra.
En la época republicana, entre la mitad del siglo XIX y el inicio del XX, el norte del departamento fue protagonista del auge económico de la goma o caucho en el país y el mundo. La abundancia de árboles de siringa (Hevea brasiliensis) llamó a un gran número de personas a la región, muchos aventureros y trabajadores, la mayoría de los cuales eran indígenas, que trabajaban en condiciones de semi-esclavidud. Por décadas, el área se transformó en una de las regiones más activas y dinámicas de Bolivia. Cachuela Esperanzay un importante centro de tránsito del caucho, a la orilla del río Beni, tenía a final del siglo XIX unos de los más equipados hospitales de Bolivia.
Actualmente la explotación siringuera prácticamente ha desaparecido del área por falta de rentabilidad frente a la producción del Asia meridional: muchas de las antiguas barracas caucheras han sido transformadas en estancias ganaderas. Sobreviven sólo pequeños productores locales de ponchos engomados para la navegación fluvial y otros objetos de uso tradicional.

Gobierno y administración

De acuerdo con la actual Constitución Política de Bolivia, la máxima autoridad del departamento es el gobernador. Desde 2005 el gobernador es elegido por voto popular directo para un término de 5 años (anteriormente el cargo era designado por el Presidente de Bolivia).
De la misma forma, el Departamento del Beni cuenta también con una Asamblea Legislativa Departamental (similar a una legislatura departamental, pero con funciones restringidas) de 12 miembros llamados asambleístas. Cada provincia del departamento recibe un mínimo de 1 consejero, siendo los consejeros restantes asignados de acuerdo al número de habitantes. La elección de los consejeros corresponde por ley a los municipios.

A partir de 2010 se le elige un gobernador y una asamblea legislativa departamental, en concordancia con lo establecido en la nueva constitución boliviana.

Clima

Sabana y el Río Yacuma
En el departamento se presenta mayormente un clima tropical húmedo, con una precipitación media anual entre 1.000 y 4.000 mm. El ambiente es caluroso en general. La temperatura promedio oscila entre 28 y 35 grados. En ciertas temporadas, el territorio es surcado por vientos fríos del sur que producen descensos bruscos de temperatura. Estos vientos son conocidos como "surazos".

Geografía y medio ambiente

El territorio es un amplia planicie de sabana (véase Sabana del Beni, con abundantes cursos de aguas, lagunas tectónicas y artificiales y pantanos (localmente denominados «curichi»). Se trata de una sabana de inundación que durante la temporada de lluvia, entre diciembre y mayo, puede inundar amplias áreas del departamento. En casos extremos, pero frecuentes, esta inundación puede abarcar más de 100.000 km² del departamento (por ejemplo años 1992-2007-2008-2014).
Se presentan afloramientos rocosos y pequeñas serranías de origen precámbrico hacia el este, en las regiones fronterizas con Brasil.
El bosque ocupa las riberas de los numerosos ríos (bosque de galería) y rodea prácticamente todas las extensas sabanas de unos 150 mil km² de extensión.
El bosque tropical húmedo del sector meridional es el más amenazado por los cultivos agroindustriales (soya principalmente) tanto que en algunos sectores ha desaparecido completamente quedando sin solución de continuidad los cultivos con la sabana.
En el área occidental, el bosque de pie de monte andino también es amenazado, aunque en menor medida, por los cultivos de subsistencia de colonos y la tala industrial para la obtención de madera.

Economía

Introducida a comienzo del Siglo XVII por los jesuitas, sea quizás la ganadería la actividad económica más importante del departamento. Se trata de una ganadería extensiva que ocupa la sabana natural, y su grande diversidad de pastos naturales, para la producción principalmente de carne. En el departamento del Beni existe un aproximado de tres millones de cabezas de ganado.[cita requerida]
La agricultura tiene un prioritaria importancia para la subsistencia de la población rural. Aunque el clima es favorable, los suelos no son muy productivos. Los cultivos principales, algunos de estos originarios de la región, son la yuca, maíz, plátano, arroz (en los últimos años cultivados también en forma industrial en la sabana), frutales, etc.
En los bosques del norte y este del departamento se recolecta la castaña o almendra (nuez del Brasil) obtenida del árbol Bertholletia excelsa, del cual en el departamento del Beni, junto al limítrofe departamento de Pando, es el principal lugar productor de este producto en el mundo.[cita requerida]
La pesca representa otro importante sector productivo, orientado siempre más hacia la venta dentro del país o para la exportación.
La caza de lagarto, Caiman crocodylus, para la obtención de cuero, legalizada por cupo anuales hace algunos años, se ha convertido en otra actividad económica importante dirigida casi exclusivamente hacia la exportación, siendo Italia y Francia los principales importadores de este. Lamentablemente son escasos los controles sobre el respeto de los cupos de caza.
Para la economía de subsistencia es también importante la caza de animales silvestres.
Aunque se ha establecido la presencia de varios minerales, sobre todo en el área occidental del departamento, solo la extracción de oro tiene importancia en el sector minero (serranía de San Simón). Los bosques del Beni poseen una muy gran variedad de maderas preciosas que van desde la liviana madera balsa hasta el cuchi, del que es tan duro como el acero.

Lagos y lagunas

Lagos

Rogagua Rogaguado San Luis San Pablo

Lagunas

Huachi Huatunas Yusala Huachuna Agua Clara Ginebra La Dichosa Bolivia Navidad Las Abras Larga Maracaibo, etc. laguna isireri o isirere

Minería

En el Departamento del Beni se ha establecido la presencia de estaño, manganeso, plomo, platino, oro, berilio y columbita.[cita requerida]

Demografía

Macheteros, baile típico del sur del departamento del Beni.
La población actual es étnicamente diversa. Hay oriundos de la zona y descendientes de europeos, aunque el mestizaje de siglos se refleja en una buena parte de la población del departamento. Hay que señalar que en el departamento la población de origen nativo representa el 32% de la población total (según el censo del año 2001 del INE); La mayoría de la población es mestiza y descendiente de europeos en segundo grado (principalmente descendientes de españoles desde la época colonial y otras minorías de origen francés, alemán, portugués, belga, croata y menonitas). También hay descendientes de inmigrantes japoneses, que llegaron a este departamento en busca de mejores oportunidades y a consecuencia de la segunda guerra mundial. La mayoría de ellos se han instalado en la ciudad de Riberalta, formando además otro tipo de mestizaje.
Los grupos étnicos nativos principales son:

  • Sirionó
  • Moxeño (Trinitario
  • Ignaciano                                     
  • Javierano
  • Loretano)
  • Yuracaré
  • Moré
  • Pauserna
  • Baure
  • Canichana
  • Chacobo                                    
  • Esseja
  • Tacana
  • Chimán                                           
  • Movima
  • Cayubaba
  • Itonoma                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            
    

                                               El silencio de Quillacas

(La Paz - La Razón)

Es tiempo de cosecha. Sólo dos perros, un gallo, una gallina, una tendera y una campana se escuchan en el pueblo que resucita cada 24 de septiembre.

El polvo conversa con el viento en remolinos. La iglesia colonial vigila la plaza principal que durante toda la mañana sólo ha tenido la grata visita de dos perros que, contagiados por el tedio, se tienden en el suelo en espera de que algo suceda. De pronto, la quietud y el silencio se rompen por los saltos de un gallo blanco que, saliendo por una puerta entreabierta, hace gala de su presencia entonando un quiquiriquí. Un sentido cacareo responde a lo lejos. Alguna gallina se enteró de la presencia del macho y desfila hasta la plaza luciendo negras plumas en todo el voluminoso cuerpo. Al pasar, una serie de candados le hacen la corte. Puertas metálicas y de madera en diferentes colores atrincheran la plaza.

Es el Santuario de Quillacas, a 300 kilómetros de La Paz, en la segunda sección de la provincia Abaroa del departamento de Oruro. Allá habita una población cercana a las 1.000 personas. Sin embargo, el pueblo parece vacío y nadie se asoma. La organización de la zona aún se maneja por ayllus y socialmente se basa en la Confederación de los Ayllus de Quillacas, los que desde tiempos remotos establecieron en la región un centro de adoración. En los antiguos cerros San Juan, Mallcu y Santa Bárbara —que rodean al pueblo— aún existen sitios ceremoniales de culturas precolombinas.

En la plaza, el gallo y la gallina se persiguen en un infatigable galanteo, a la sombra de la verde glorieta que se ilumina con un haz de neón. Los perros siguen durmiendo.
El pueblo data del 20 de mayo de 1501, cuando el juez visitador español José de la Vega Alvarado lo fundó por encontrarse en cercanías de los principales centros mineros. Ahí, el tata Quillacas es visitado en su santuario por miles de personas en las fiestas de septiembre. Pero ahora, sólo la quietud responde al insistente llamado de la pequeña campana del templo que tintinea para encontrar al párroco, el encargado de las llaves.

Son las 13.00 en el camino hacia Salinas de Garci Mendoza, cuando se abre tímidamente una de las puertas que no estaba resguardada por un candado. Marina Choquetijlla es la dueña. Tiene 43 años y, al escuchar el insistente campaneo, ha decidido salir a ver qué es lo que pasa. Marina tiene 12 hijos y es la única de su familia que aún vive en Quillacas, atendiendo la tienda que se abre a los visitantes. Su gente radica en Oruro y como ella ya se aburrió de permanecer sola todas las tardes, hablando con la poca gente que pasa y compra algo para el camino, ha decidido finalmente mudarse, porque desde que nació nunca salió una sola vez de Quillacas. “Es tiempo de reunirme con mi familia. Al fin voy a salir y le voy a dejar la tienda a otra persona”, cuenta mientras ofrece una botella de gaseosa.

“No crean que el pueblo siempre es así”, explica con una sonrisa de enormes dientes perlados. “Las personas vienen para Navidad y también carnavales. Y ni qué decir de la fiesta del Señor de Quillacas, el 24 de septiembre, cuando se llena el pueblo de turistas. El cura que llega de Challapata tiene que celebrar tres misas el mismo día”.
A la fiesta llegan devotos de todo el país, además de peregrinos de Perú y Argentina, donde el Señor de Quillacas es un milagrero conocido. Luego de Urkupiña y Copacabana, es uno de los santuarios más visitados en Bolivia.

El santuario solitario
Pero la algarabía, los rezos y las promesas son sólo durante las fiestas. Un tranquilo día de invierno como ese, azotado por el sol, apenas arrulla a los perros, pues las gallináceas ya han desaparecido. Las enormes gradas de concreto van hacia una pared de piedra que, desde ese momento, da paso a la rudeza del adobe. El templo colonial tiene una amplia planta en forma de cruz, mientras la pintura carcome las sendas cúpulas de media naranja. En la entrada, la iglesia construida en el siglo XVII cuenta con una cruz de madera blanca que se levanta sobre la sonora puerta verde. En la entrada, un discreto anuncio, labrado en la pared, intenta prevenir sobre las consecuencias nefastas de tanto festejo. “Si está ebrio... no entre a misa. El alcohol mata”.
El amplio patio que rodea a la construcción tiene en cada una de las cuatro puntas una capilla ardiente, donde aún brillan unas pocas velas silenciosas protegidas del viento y el frío. La campana en la puerta para llamar al encargado ha dejado de sonar hace minutos. Es hora de marcharse y como nadie se asoma, el intento de entrar al santuario se queda en las ganas.

Antes de partir, el nombre de Jim Allen parece sonar. Se trata de un explorador británico que dedicó 20 años de su vida a investigar su teoría sobre la localización de la Atlántida. Los estudios de este señor, basados en las descripciones de Platón sobre el continente sumergido, aseguran que el centro de la Atlántida está en Bolivia, específicamente, en la región de Quillacas. El autor inglés encontró 50 semejanzas entre Quillacas y la Atlántida descritas por el griego Platón, quien habló sobre las paredes de la ciudad plateadas en orichalcum, una aleación natural del oro y el cobre que se encuentra solamente en los Andes.

Evidentemente, Quillacas está en un área volcánica y sus construcciones ancestrales se levantaron con roca roja y negra, tal como describe el filósofo griego en el siglo IV antes de Cristo. Pero el comentario sólo hace sonreír a doña Marina, que ve con sorna las remotas historias de atlantes. Ella focaliza su atención únicamente en la administración de su tienda.

¿Y por qué no hay nadie en el pueblo? “Es época de cosecha y la gente está en el campo, preparando el chuño para cuando llegue la helada”. De ahí tendrá comida suficiente para alimentar a los visitantes que lleguen en grandes cantidades para la fiesta del Señor de Quillacas. Entonces, no habrá espacio alguno para que los dos perros negros se tiendan al suelo en busca de unas horas de sol.

Antecedentes de la Guerra del Chaco

Las controversias sobre la soberanía del Chaco Boreal comenzaron con la ambigüedad con la que España trazaba los límites administrativos en su imperio colonial. Esto tendría sus consecuencias desde la independencia del Paraguay de la Corona Española en 1811; casi inmediatamente se hicieron sentir las presiones portuguesas por anexionarse el territorio de la nueva república. A raíz de esto, el nuevo gobierno paraguayo comenzó inmediatamente la construcción de fortalezas sobre el río Paraguay para contener el avance de los bandeirantes, mercenarios al servicio de la corona de Portugal. Una en particular fundada ya a fines de la colonia española y administrada desde Asunción del Paraguay (Fuerte Borbón, hoy Fuerte Olimpo) fue construida en el alto Chaco Boreal, donde desde entonces se asentaron las tropas paraguayas, efímero fue el fuerte de Itapacú ubicado en la "huella" o pista que iba desde Fuerte Olimpo hasta Santa Cruz de la Sierra pasando por la reducción de San Ignacio de Zamucos (también efímera y de jurisdicción muy imprecisa entre la Real Audiencia de Charcas y el Cabildo de Asunción).
Desde su independencia en 1825 Bolivia intentó hacer valer su derecho a partir del criterio del uti possidetis iure de 1810 (el correspondiente al statu quo que encontró el primer movimiento emancipador exitoso en Hispanoamérica: la Revolución de Mayo) y al independizarse, reclamó el territorio de la Real Audiencia de Charcas, que comprendía el Chaco Boreal, entre otros territorios. Sin embargo España también había otorgado en tiempos coloniales jurisdicción al cabildo de Asunción del Paraguay en la región hasta los ríos Parapití y Yaurú, por lo que evidentemente se solapaban las reclamaciones bolivianas y paraguayas en la región.


Causas de la guerra del chaco[editar]

  • Guerra de la Triple Alianza.
Hasta finalizada la Guerra de la Triple Alianza en 1870, Paraguay reclamaba como límite noroccidental en el Chaco Boreal el del Yaurú (llamado Jauru en Brasil) o, en el caso mínimo, al río Negro que desembocaba aguas arriba de la Bahía Negra, estos límites exigidos al Brasil habían sido los del Virreinato del Río de la Plata con el Brasil Portugués a inicios del siglo XIX.
El referido río Negro, por otra parte, es el tramo inferior de un sistema fluvial que incluye a los bañados de Otuquis y al llamado, según sus tramos inferior, medio y superior, Bambural, río Tucava o río Tucavaca; éstos eran los límites nororientales que Paraguay le reclamaba a Bolivia.
Paraguay había perdido un tercio del territorio que reclamaba como propio en la Guerra de la Triple Alianza (1865–1870) cuando tuvo que enfrentarse a las fuerzas aliadas de Brasil, Argentina y Uruguay. En años de arduas batallas, los paraguayos perdieron más del 80% de su población adulta masculina.
Finalizada la guerra de la Triple Alianza en 1870, Paraguay y Argentina acordaron someter la disputa sobre parte del territorio del Chaco Boreal a un arbitraje, con propósito de evitar un reinicio de las hostilidades. Fue elegido árbitro el entonces presidente de los Estados Unidos Rutherford B. Hayes quien, el 23 de noviembre de 1878, falló a favor de Paraguay confirmando sus derechos sobre la región. De forma inmediata, Bolivia anunció su desacuerdo con el fallo, iniciándose así una larga batalla diplomática.
  • Guerra del Pacífico.
Otro antecedente de la guerra puede buscarse en la pérdida de Bolivia del acceso al océano Pacífico durante la Guerra del Pacífico con Chile (1879–1883). Después de ceder el territorio a Chile, Bolivia buscó otro acceso al océano. El río Paraguay, que linda con el Chaco al este, es un río profundo y accesible a barcos que navegan por el océano. Bolivia deseaba tener un puerto de mar en el río Paraguay y para lograrlo necesitaba apoderarse del Chaco. La poca ocupación y explotación que se había hecho en el Chaco la hizo el Paraguay durante la década de los años veinte. En esa época llegó a Asunción un grupo de inmigrantes menonitas a los que el gobierno paraguayo otorgó en 1928 territorios para colonizar dando inicio a la ocupación civil de la región. Además, los paraguayos habían construido puertos e instalaciones sobre el río Paraguay para la producción de tanino para curtir cueros. De estas instalaciones partían ferrocarriles de vía estrecha que penetraban en el territorio chaqueño hasta el límite de los bosques para acarrear los árboles hacia los puertos.
  • Guerra del Acre.
Tras la Guerra del Acre, Bolivia firmó con Brasil el Tratado de Petrópolis (1903). En tal tratado Bolivia cedía el territorio del Acre al Brasil y éste reconocía que el Chaco Boreal era una posesión boliviana.
El territorio del Acre pasó al dominio brasileño a cambio del pago de dos millones de libras esterlinas, y de la construcción del ferrocarril Madeira-Mamoré. Sin embargo es de notar que las «compensaciones territoriales» de Brasil a Bolivia eran por territorios que no habían estado sujetos a su administración ya que , en primer lugar Brasil le reconocía a Bolivia territorios supuestamente en el Mato Grosso que siempre —desde la colonia española— estuvieron fuera de toda jurisdicción portuguesa o brasileña; y en segundo lugar Brasil reconocía como boliviano a todo el Chaco Boreal ,que nunca había sido (ni siquiera en los papeles y pretensiones) un territorio brasileño (paradójicamente en 1925 y años posteriores, "rectificaciones" limítrofes entre Brasil y Bolivia fijaban los actuales límites geodésicos boliviano-brasileños hacia el sector norte de Chaco Boreal en el paralelo 18° 02' S y el meridiano 60° 05' O por lo cual Bolivia perdía los antiguos límites del alto río Iténez (o alto Guaporé), alto río Paraguay al norte del paralelo 18°S y el río Yaurú (la piedra miliar del Jauru/Yaurú establecida entre las posesiones hispanoamericanas y las brasileñas fijada en 1754 quedó desde entonces íntegramente en poder de Brasil junto con un territorio de más de 15.600 km²) recién con estas nuevas concesiones bolivianas Brasil obtuvo territorios chaqueños.

Negociaciones fallidas[editar]

Desde la segunda mitad del siglo XIX se firmaron varios tratados entre Paraguay y Bolivia, en los que la mediación de otros países limítrofes buscó evitar el conflicto armado. Ninguno de ellos, sin embargo, tuvo efectos duraderos, ya que no lograron armonizar los intereses de ambas partes. Bolivia resucitó antiguas reclamaciones de tierras que databan de la época colonial y que colocaban al Chaco bajo la soberanía del Virreinato del Perú luego heredado por Bolivia. El Paraguay basaba sus reclamos sobre el Chaco en la base de Reales Cédulas españolas del siglo XVI.
Varios fueron los tratados y protocoles que no pudieron ser ratificados por las dos partes, destacando los de:
  • Tratado Decoud-Quijano, del 15 de octubre de 1879,
  • Tratado Aceval-Tamayo, del 16 de febrero de 1887,
  • Tratado Benítez-Ichazo, del 3 de agosto de 1894,
  • Tratado Pinilla-Soler en 1907.
  • Tratado Ayala-Mujía en 1913,
Paralelamente a las conversaciones diplomáticas, Bolivia comenzó en 1905 a asentar pequeños destacamentos, llamados "fortines", siguiendo la margen norte del río Pilcomayo, y por el otro hizo lo mismo hacia el río Paraguay, buscando controlar las escasas fuentes de agua dulce y potable en el Chaco como condición para hacer factible el control del territorio.
En esa oportunidad no se produjo ninguna reacción paraguaya, entre otras razones, por la inestable situación política del país. El Paraguay sufrió, desde 1904, una sucesión de golpes de estado, revoluciones y guerras civiles. Las cuestiones territoriales ocuparon un segundo plano respecto al ordenamiento institucional.
Las negociaciones entre Bolivia y Paraguay duraron muchos años. El Paraguay ofreció permanentemente a Bolivia un puerto libre sobre el río Paraguay que le permitiera salir al Atlántico pero rechazando la ocupación boliviana del Chaco Boreal. Bolivia no se conformó con menos de la propiedad de toda la región. Para Bolivia, adueñarse del Chaco era motivo de orgullo nacional y necesidad económica.
Para el Paraguay la situación era diferente. Al Paraguay le había llevado dos generaciones recuperarse de la devastación de la Guerra de la Triple Alianza. Perder otra porción grande de su territorio lo reduciría a tan sólo un tercio de lo que tenía cuando logró la independencia de España en 1811.

Petróleo[editar]

Entre 1927 y 1928, técnicos de la compañía estadounidense Standard Oil, con sede central en Nueva Jersey, descubrieron petróleo en la zona occidental del Chaco, en las estribaciones andinas. Comenzó a sospecharse que los yacimientos se extendían hacia el este, ya en territorio paraguayo donde los derechos de exploración eran propiedad de la Royal Dutch Shell, empresa anglo-holandesa. Volvió a cobrar importancia la salida al río Paraguay ya que la Standard Oil no logró que la Argentina autorizara la construcción de un oleoducto por su territorio.
La posibilidad de que el Chaco Boreal flotase sobre un mar de petróleo hizo que el presidente paraguayo José P. Guggiari adoptara una postura intransigente, negándose a negociar.[cita requerida] La crísis se agravó el 6 de diciembre de 1928, cuando hubo un enfrentamiento entre patrullas militares de ambos países. Una mediación de la Sociedad de Naciones no logró grandes resultados.

Antecedentes cercanos[editar]

A fines de la década del veinte empezó una carrera de modernización del armamento entre los dos países en proporción a los recursos que cada país podía invertir. Eventualmente el ejército paraguayo comenzó a tomar posesión del territorio al oeste del río Paraguay, estableciendo pequeños fortines y tratando de encontrar y controlar las fuentes de agua dulce. Bolivia inició el mismo proceso. La situación era propicia para que, tras el encuentro de las fuerzas, se iniciaran abiertamente las hostilidades.
En 1928, tropas paraguayas tomaron el fortín boliviano Vanguardia mediante una violenta acción militar en la que murieron seis soldados bolivianos. Tras incendiar el fortín, se retiraron. La reacción boliviana no se hizo esperar. El ejército boliviano tomó a su vez el fortín paraguayo Boquerón. La Sociedad de Naciones declaró a Paraguay «país agresor», exigiendo la reconstrucción del fortín boliviano a cambio del abandono de Boquerón por la parte boliviana.
En 1930, Bolivia contaba con una población de tres millones de habitantes, en comparación con una población de un millón del Paraguay. La economía boliviana, apoyada en sus ricas minas de plata y estaño, era tres veces superior a la economía paraguaya que se basaba en la ganadería y la agricultura.
En Bolivia, en 1931, resultó electo Daniel Salamanca, un partidario de un nacionalismo orgulloso y agresivo, ansioso de sepultar en el olvido el poco brillante pasado militar de su patria.
El 15 de junio de 1932, el ejército boliviano, sin conocimiento del presidente Salamanca, ocupó y destruyó el fortín paraguayo Carlos A. López ubicado sobre la laguna Pitiantuta (que los bolivianos renombraron como Chuquisaca). Esta acción descolocó a Bolivia en el plano internacional. Un mes después el ejército paraguayo recuperó el fortín tras una breve escaramuza. Salamanca, debilitado en el frente interno, transformó esta acción paraguaya en un ataque a Bolivia y dio un paso decisivo hacia la guerra ordenando la captura, "en represalia", de tres fortines paraguayos.
En el Paraguay, el presidente Eusebio Ayala, que asume el gobierno el 15 de agosto de 1932, tuvo que adoptar una posición firme por la presión de sus mandos militares.

Asignación del área disputada en los mapas internacionales[editar]

Antes de la guerra, descartando las obras de ambos países, no había concordancia entre los distintos autores de mapas sobre a qué país pertenecía el área disputada.
  • 1. Algunos la asignaban en su totalidad a Bolivia.
  • 2. Otros la asignaban en su totalidad a Paraguay.
  • 3. Otros partiendo de la línea limítrofe del paralelo 22°S entre la Argentina y Bolivia, la hacían prolongar hacia el este del río Pilcomayo, hasta llegar al río Paraguay, quedando del lado norte para Bolivia y del lado sur para la Argentina en algunos mapas anteriores al Laudo Hayes. Luego del Tratado Decoud-Quijano, del 15 de octubre de 1879 el lado sur quedó para el Paraguay, y la frontera se acordó en el paralelo de la boca del río Apa. Esta última forma de presentar el límite era frecuente en las últimas décadas del siglo XIX.
  • 4. Otros, partiendo desde el punto en que se unen el meridiano 61º28'O con el río Pilcomayo, trazaban una diagonal con destino noreste hasta llegar al río Paraguay a 15 km al norte de Fuerte Olimpo, según lo acordado entre ambos países en el Tratado Benítez-Ichazo, del 23 de noviembre de 1894. Esta forma de presentar el límite era frecuente en las primeras décadas del siglo XX.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

PAMPA AULLAGAS Y LA ATLÁNTIDA DE LOS ANDES

Pampa Aullagas se encuentra en la segunda sección municipal de la Provincia Ladislao Cabrera. Está situada a 196 kilómetros al sudoeste de la ciudad.

Según las investigaciones y el libro publicado en el año 2.004 “Atlántida la solución Andina” por el investigador Británico Jim Allen; la localidad de Pampa Aullagas, es la ubicación exacta, donde hace miles de años habría existido y sumergido la capital de la mítica civilización de la Atlántida, propiamente en el cerro Pedro Santos Villca (3200 m.s.n.m.) en donde existen vestigios de ruinas arqueológicas relacionadas con la Teoría de Platón, es decir importantes construcciones de tres canales circulares concéntricos al pie de dicho cerro y otras de diferente trazado que cubrían el altiplano circundante, cuya función era la de irrigar los campos de cultivo y facilitar la navegación en el reino de los Atlantis, es así que en la zona, existen manantiales subterráneos de agua fría y caliente, canales de riego que desembocan en el borde del lago. El sitio ha sido hundido por terremotos y, según la leyenda boliviana del Desaguadero, fue hundida por castigo de los dioses, exactamente como relata Platón.

ATRACTIVOS
Ruinas arqueológicas, canales circulares concéntricos, manantiales subterráneos y canales de riego.
COMO LLEGAR
Está situada junto al lago Poopó, siendo que desde la ciudad de Oruro se debe tomar la carretera a Potosí hasta Challapata, desde donde se debe desviar hacia el suroeste rumbo a Huari y Santuario de Quillacas.Desde esta última población se continúa hasta Pampa Aullagas que se encuentra a una distancia de 14 kms.

Datos técnicos

Ubicación: Sur del departamento de Oruro, provincia Ladislao Cabrera.
Altura: 3,200 m.s.n.m.
Distancias: 196 km. desde la ciudad de Oruro (5 horas aprox.)
Tiempo promedio de visita: 2 días / 1 noche
INFORMACIÓN:
Gobierno Autónomo Municipal de Oruro. Documento “Oruro Legendario e histórico” Febrero de 2011, Oruro - Bolivia
Gobierno Autónomo Departamental de Oruro – Secretaría Departamental de Desarrollo Productivo – Unidad de Cultura y Turismo
FOTOGRAFÍAS:
Gobierno Autónomo Departamental de Oruro – Secretaría Departamental de Desarrollo Productivo – Unidad de Cultura y Turismo 
        
                                                                       

viernes, 12 de septiembre de 2014

                         

La Historia de Cochabamba Bolivia

                   






                                         
Cochabamba es una ciudad de Bolivia, capital del departamento de Cochabamba y de la provincia de Cercado, siendo en la actualidad la tercera ciudad en importancia económica de Bolivia.3 Se encuentra situada en el centro del país, localizada en el valle del mismo nombre.
Tiene una población de 1.113.474 habitantes en el área metropolitana (Censo 2012),4 perteneciendo al área metropolitana los municipios de Cercado, Sacaba, Quillacollo, Colcapirhua, Tiquipaya, Vinto y Sipe Sipe.
Cochabamba se encuentra en un Valle de tierra fértil y productiva a 2571 m de altura. La ciudad, rodeada por campos de cultivos y valiosos vestigios preincaicos e incaicos, conserva su personalidad virreinal.
HISTORIA DE COCHABAMBA: EPOCA COLONIAL
El primer español que se aventuró por estos sitios fue Garci Ruiz de Orellana, un hombre de la expedición de Pizarro (posiblemente del grupo de Gonzalo, o en todo caso Hernando, pues Francisco no pisó estos lares), quien llegó en 1540, según unos, y 1542, según otros. Le encantó el sitio, que vio apto para plantar huertos, de modo que se las arregló para regresar más adelante a parlamentar con los caciques de Sipe Sipe, y adquirir por ciento treinta pesos de plata las tierras donde está la ciudad, que los nativos llamaban Canata (por los Canas, habitantes originales del lugar), según consta en un acta de compra extendido en Potosí. Allí se construyó una finca, que llamó Chacra del Algarrobal (actual Plazuela Osorio). Tras él llegó otro español, Pedro de Estrada, que adquirió las tierras vecinas a las suyas, y Gerónimo de Osorio, que hizo lo propio alrededor de 1565.
Ya en 1571, el Virrey del Perú, Francisco de Toledo, dio luz verde al proyecto del hacendado Gerónimo de Osorio de fundar una villa en el sitio. Este le tuvo que comprar sus tierras a Ruiz de Orellana, dándole otras a él y a otros terratenientes, que se negaban a moverse de sus fincas. Fundó en esas tierras la Villa de Oropesa el 15 de agosto de ese año, al pie del cerro de San Sebastián, un sitio que ahora se llama Las Cuadras, por la parcelación en cuadriculas que hizo para repartir terrenos entre los primeros moradores. El nombre lo decidió Osorio para honrar a su patrocinador, pues el Virrey tenía el titulo nobiliario de Conde de Oropesa, y entre sus posesiones en España había una villa homónima. El fundador fue su primer Corregidor y Alcalde, residiendo en ella hasta su muerte en 1573.
Por razones que aun hoy los historiadores no se explican satisfactoriamente, al año siguiente de la muerte del fundador, apareció otro para refundar la villa. Sebastián Barba de Padilla, quien aparentemente ya había sido funcionario durante el gobierno de Osorio, le pidió al Virrey que le diera la venia para volver a fundar la Villa de Oropesa. No se sabe con qué argumentos convenció a Toledo, pero éste se lo permitió, y así el 1 de enero de 1574 se realizó la segunda fundación, en la actual Plaza 14 de Septiembre. 

Economía

La economía de Cochabamba desde sus inicios históricos estuvo sustentada por la agricultura, actualmente se ha diversificado, y se sustenta más en la producción petrolífera y manufacturera.
Durante el apogeo de la industria minera en Bolivia, Cochabamba tuvo un desarrollo sostenido, para luego entrar a un periodo de declive durante el siglo XVIII a medida que la industria minera de la plata empezó a decaer.
Sin embargo, durante la segunda mitad del siglo XIX se estableció como un centro agrícola en el país.

Comercio activo

Es en la zona central donde se concentra la mayoría de los negocios y actividad comercial de la ciudad. Sin embargo, su crecimiento ha comenzado a desplazar el centro comercial hacia el noroeste de la ciudad, tradicionalmente considerado una zona residencial. Cuenta con una activa vida nocturna cosmopolita, sobre todo alrededor de la Calle España y también a lo largo de un bulevar o alameda llamado El Prado.
En la ciudad se ubican muchas de las sedes de las empresas más grandes e importantes del país como ser Boliviana de Aviación, ELFEC, Comteco, Mopar, IC Norte entre otras. Siendo Cochabamba la tercera economía en Bolivia, es la más estable debido al dinamismo de su mercado y consumo interno y su buen sistema de transportes que permite trasladar mercancías hacia todas las provincias del departamento.
A finales de Abril de cada año abre sus puertas el Recinto Ferial de Alalay para realizar la FEICOBOL (Feria Internacional de Cochabamba),es considerada como uno de los más grandes eventos comerciales deBolivia y sus actividades congregan empresas a nivel mundial.

Agricultura

La agricultura en la ciudad de Cochabamba era muy importante pero esta se ha reducido debido a la expansión del área urbana que a reducido las tierras de cultivo al sur de la ciudad, a la zona de la Maica y la Tamborada. Pero en los mercados de la ciudad se pueden adquirir productos que pueden variar según la zona de donde son traidos:
  • Subyungas, en esta zona se encuentran cultivos de haba, arveja y papa principalmente.

Transporte

La Pampa

Transporte Terrestre

La ciudad de cochabamba cuenta con una terminal que recibe salidas y llegadas de buses nacionales e internacionales. La ciudad además cuenta con carreteras importantes:
  • Proyecto, Se tiene proyectado la terminación de la carretera que conectara a Cochabamba y la ciudad del Beni, por el momento este proyecto se quedó paralizado por problemas con los indígenas del lugar.

Transporte urbano

La ciudad cuenta con un amplio sistema de transporte urbano:
  • 'Autobus', La ciudad cuenta con líneas de autobus desde la "A" hasta la "Z-12" que recorren todos los distritos y barrios de la ciudad. Lo más lamentable es que su servicio atenta la seguridad de sus pasajeros y la de los ciudadanos de a pie, además de ser la segunda causa de la provocación de contaminación atmosferica en la ciudad.
  • 'Taxis', la mayoría de los taxis de la ciudad están en mal estado especialmente los taxis libres, por otro lado se cuenta con varios empresas privadas de radiotaxis en la ciudad.
  •  HISTORIA DE COCHABAMBA: EPOCA MODERNA
    Un poco antes de la Guerra del Chaco, hubo significativas reformas políticas; un cochabambino, Blanco Galindo, presidente de facto, quien llamó al primer referéndum para modificar la constitución, en 1930. Siguieron a esto dos décadas conflictivas, marcadas por golpes militares y los abusos de la política norteamericana, que durante la guerra contra Alemania obligó a Bolivia a proveerle de estaño casi gratis, pues era el mayor productor mundial junto a Malasia, que estaba ocupada por los japoneses; y, obviamente, eso llevó al desastre económico. Lo destacable para este departamento durante los primeros años de posguerra, es la construcción de la primera vía asfaltada del país, la ruta Cochabamba-Santa Cruz, ahora conocida como Antigua Carretera, y aun en uso pese a haber una nueva.
    Ya por la década de los ’50, cuando las tensiones ideológicas llevaron a la rebelión del 9 de abril del ’52, el gobierno, en un intento de sofocar a los partidarios del MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario, el partido que empezó la guerra civil), decidió bombardear Cochabamba en 1949. Al final, los movimientistas lograron alzarse con el poder, tras fuertes combates casa por casa entre milicianos y el ejército, principalmente en la sede de gobierno. Pasada la Revolución con sus reformas, regresó la inestabilidad gubernamental, otra vez con golpes de estado de uno u otro color. Uno de esos presidentes de facto, el general René Barrientos, era cochabambino, y pintoresco: solía hacer demonstraciones de sus destrezas como soldado, al estilo Comando. En su gobierno, Cochabamba recibió la central hidroeléctrica de Corani, y dos rutas asfaltadas al trópico del Chapare, a partir de las cuales se construiría la nueva ruta Cochabamba-Santa Cruz. Después vinieron los peores años de dictadura militar, entre 1971 a 1982, desde el general Banzer al general Vildoso, años de los que lo más notable, por no decir lo único, en lo que respecta a este departamento es la creación y modernización de la aerolínea estatal, Lloyd Aéreo Boliviano, hoy quebrada.
    Con el inicio de la ruta al Chapare, hasta su continuación hacia las llanuras orientales, el departamento perdió su puesto de segundo más poblado y el mayor agricultor a favor de Santa Cruz. Desde la “relocalización” (eufemismo para despido masivo) de mineros en los años ’80, se asentaron en las selvas del Chapare los plantadores de coca, popularmente llamados cocaleros. Alentados por el auge de la cocaína durante el “narcogobierno” del general García Meza, estos aumentaron a proporciones insólitas, atrayendo las presiones estadounidenses y una larga serie de ineficaces métodos de lucha antidroga. De entre sus dirigentes surgió el actual presidente de Bolivia, Evo Morales, un migrante de Oruro que hizo carrera sindical entre los cocaleros chapareños. Del resto de los acontecimientos locales desde el 2000 hasta hoy, se destacan: la Guerra del Agua (2001, conflicto entre gobierno y ciudadanía por la provisión de agua potable, con muertos y heridos de por medio), la pugna Manfred-Evo (2001-2010, entre el Alcalde y luego Prefecto, y el diputado y después Presidente, por desavenencias políticas), la adhesión del departamento a la Media Luna (2005, impulsada por el comité cívico y el prefecto, por autonomías), Enero Negro (2006, combates callejeros entre seguidores del gobierno y opositores, con muertos y quema del palacio prefectural), la elección del primer prefecto por voto (2005, Manfred Reyes-Villa Bacigalupo, hoy exiliado), y el triplete de referéndums revocatorio de prefectos, constitucional y de autonomías realizados entre el 2008 y nuestros días.