viernes, 19 de septiembre de 2014


                                                   SANTA CRUZ

Santa Cruz de la Sierra es la ciudad capital y sección municipal 1 del Departamento de Santa Cruz, Estado Plurinacional de Bolivia. Es la ciudad más grande y poblada del país, considerada también el principal centro industrial y financiero del mismo.
Está situada al este del país, a orillas del río Piraí. Su población es de 1.453.549 habitantes,[4] que unidos a los de su área metropolitana (municipios de Cotoca, Porongo, Warnes, La Guardia, y El Torno)[5] ascienden a 2.102.998. Su crecimiento demográfico está entre los más rápidos de América del Sur.[6] En los últimos años la ciudad se convirtió en la puerta de Bolivia al mundo acogiendo una serie de eventos internacionales como la Cumbre Iberoamericana y la Cumbre del G77.


Historia

Época prehispánica

El espacio geográfico actual de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra era conocido por el nombre de Las Llanuras del Grigotá por el pueblo Chané, una etnia de origen Arawak que inmigró desde el Mar Caribe desde hace 2.500 años ocupando los llanos del oriente boliviano. Los chané llamaban Grigotá a sus reyes. A partir del siglo XVI, la zona fue conquistada por bandas guaraníes que emigraban desde sudeste, actualmente tierras del Paraguay y Brasil. La causa de este éxodo, realizado en varios tiempos, se debe a la búsqueda de la legendaria Tierra Sin Mal.
El Chiriguanae o Chiriguaná surge por el mestizaje chané-guaraní, que ha sido interpretado como "el que tiene esposa chané". Los chiriguanos fueron temidos tanto por las etnias nativas como por la resistencia hacia los colonos españoles, siendo el único grupo indígena al cual la Monarquía Católica de España declaró oficialmente la guerra bajo el gobierno del Virrey Don Francisco de Toledo en 1573.[7]

Época colonial[editar]

Gobernaciones del Paraguay y del Río de la Plata con las regiones adyacentes de Tucumán y Santa Cruz de la Sierra (Año 1600).
Santa Cruz de la Sierra fue fundada el 26 de febrero de 1561 por el capitán español Ñuflo de Chaves tras una expedición integrada por 158 españoles que partieron desde Asunción. La nueva población fue bautizada con el nombre de Santa Cruz de la Sierra en honor a la ciudad natal (Extremadura) del fundador. La fundación se realizó a orillas del arroyo Sutó, en la serranía de Chiquitos, como una avanzada al este de los territorios ocupados por España, próxima a donde hoy se asienta San José de Chiquitos. Actualmente el lugar es conocido como Santa Cruz la Vieja, área protegida donde se realizan varios proyectos de investigación arqueológica.
La ciudad tuvo cuatro traslados[cita requerida]; cuando Chaves preparaba una expedición para llegar a territorios de los Moxos, fue encontrado muerto en el mes de septiembre de 1568 por un cacique de la parcialidad de los "avá" o guaraníes llamada itatín.
Por avatares históricos, después de muchas penurias, los pobladores de la primigenia ciudad, en 1590 se trasladaron a otra localidad en lo que es ahora el Santuario de Cotoca en manos del Capitán Lorenzo Suárez de Figueroa[cita requerida]. En 1591, la mayor parte de la gente llegada de la Chiquitanía siguió su viaje hasta San Lorenzo Real de la Frontera, donde se asentaron definitivamente, manteniendo el nombre de la ciudad natal: Santa Cruz de la Sierra. Una pequeña parte de la gente se quedó en la población de Cotoca durante el traslado.
San Lorenzo Real de la Frontera fue fundada por el capitán español Gonzalo Solíz de Holguín en territorios de los Llanos del Grigotá el 21 de mayo de 1595. Santa Cruz de la Sierra, en el lugar de su primera fundación (en la Chiquitanía), tuvo una existencia de 43 años. Cuando los pobladores fueron trasladados por disposición de la Real Audiencia de Charcas a San Lorenzo Real de la Frontera[cita requerida], antes de llegar se resistieron y se establecieron en lo que ahora es Cotoca. Después de 17 años de vivir en Cotoca, parte de su gente aceptó a los padres jesuitas, y a la propuesta del entonces Gobernador Don Nuño de la Cueva de trasladarse al lugar donde hoy es la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Santa Cruz fue principalmente la región donde se crearon mayores asentamientos jesuitas, misiones o reducciones indígenas. Puesto que en los alrededores aún existía una gran cantidad de pueblos indígenas (muchos de ellos defendidos del avance Español), la labor misionera de los jesuitas llegó a su cúspide con la catequización del total de estos pueblos y la edificación de conjuntos misionales que hasta hoy perduran, siendo nombrados por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad, tanto que en Bolivia se constituyó el principal asentamiento de las Misiones Jesuíticas del Nuevo Mundo.[8]

Independencia

Ignacio Warnes, uno de los próceres de la independencia cruceña.
Ya para el siglo XIX, en una América que se encuentra totalmente convulsionada a causa de la pérdida de la unidad doctrinal, Antonio Vicente Seoane, junto con José Manuel Lemoine, convencen al Coronel Antonio Suárez (el 24 de septiembre de 1810) para unirse a la causa revolucionaria y amotinarse a las milicias a su mando. Los ciudadanos se reunieron en un cabildo abierto para decidir la destitución de las autoridades españolas y la constitución de una junta de gobierno. Así Santa Cruz de la Sierra decide dejar de ser parte del dominio español para ser otra cosa que se irá configurando en los siguientes 15 años. En estos sucesos destacaron de manera especial las figuras de Ignacio Warnes y José Manuel Baca (conocido también como Cañoto).
El 9 de febrero de 1825 se promulgó un decreto que mandó convocar a todas las provincias de Charcas a una asamblea constituyente. De acuerdo al decreto, Santa Cruz de la Sierra eligió a Antonio Vicente Seoane y a Vicente Caballero como representantes para asistir a la asamblea constituyente de la Audiencia de Charcas, que daría nacimiento a la República de Bolivia. Por diversas circunstancias, los representantes de Santa Cruz no llegaron a tiempo a las deliberaciones, pero sí para la firma del acta de la independencia el 6 de agosto de 1825.
El advenimiento de la República cambió el estatus político-administrativo de la región, pasando a constituirse como departamento de Santa Cruz, convirtiéndose en uno de los cinco departamentos fundadores de Bolivia, a la vez que Santa Cruz de la Sierra sería designada capital de dicho departamento.

Siglo XX

Monumento a Roca y Coronado, luchadores por las regalías del 11%.
En la década de 1950, la construcción de la carretera (actual Ruta 7) entre Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba inició la era del despegue económico de la ciudad, así como también las luchas cívicas que lograron rescatar los ingresos económicos para el departamento, fruto de la explotación de los hidrocarburos. Se crearon cooperativas de agua potable, energía eléctrica y teléfonos, sistema que luego de su gran éxito en Santa Cruz de la Sierra sería también implantado en el resto de los departamentos del país.
Entre 1966 y 1967, se desarrolló la guerrilla Cubano-Boliviana en el sector de Vallegrande, y finaliza con la captura y muerte del guerrillero clandestino Ernesto Che Guevara por parte de las fuerzas armadas de la nación. En 1983 ocurre una lamentable inundación ocasionada por el actual río Piraí, que se desbordó causando una inundación en un 45% de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, y grandes pérdidas humanas y materiales. Fue un hecho que se repetió en 1984 en menor escala, algo que causó conmoción en la población que se volvó a las calles, logrando así atención inmediata a sus demandas y evitando que este hecho se repita a la postre. Entre 1982 y 1991, Santa Cruz de la Sierra se halla en el momento crucial de la lucha contra el narcotráfico: sus calles se convierten en escenario de luchas entre mafias, y es comparada con Cali, por la impunidad de sus delincuentes y el auge del terrorismo urbano. Esta situación llegaría a su fin con ayuda de países extranjeros y un nueva postura de los gobiernos de turno. Una de las muertes más trágicas cometidas por el narcotráfico se perpetra en la persona del ecologista, biólogo y científico Noel Kempff Mercado, quien murió en compañía de su piloto y otros biólogos españoles. Había luchado por la preservación y conservación del parque ecológico que hoy lleva su nombre. Hoy aquel parque es objeto de estudios para ser declarado como patrimonio de la Humanidad.
Al igual que otras capitales de departamento, la ciudad de Santa Cruz de la Sierra fue hasta mediados del siglo XX el centro de los demás pueblos y caseríos de su región circundante, "el eje de la identidad y el límite de la lealtad" (Malloy). El aislamiento dio origen a una fuerte personalidad regional en un marco de sociabilidad donde predominaban las relaciones "haciendales" propias de las llamadas "sociedades tradicionales".
El crecimiento demográfico, económico y físico presentó un ritmo tal que, en el lapso de una generación, la localidad pasó de ser un pequeño pueblo de cuarenta mil habitantes a una gran ciudad de más de un millón de habitantes.
Es la ciudad que experimenta mayores transformaciones en Bolivia como consecuencia de sus altas tasas de crecimiento y migración, lo que exige una permanente búsqueda de soluciones en infraestructura, servicios de salud y educación. La estructura económica de la ciudad es terciaria e informal. El sector terciario representa el 94% de los establecimientos económicos y el 85% del personal ocupado. El mercado de trabajo informal involucra al 60% de la población.[cita requerida]
Lo característico de la expansión demográfica es la migración. En cuanto a los extranjeros, "muchos de ellos se instalan por períodos determinados de tiempo, y su poder de transformación es muy alto, ya que vienen específicamente a esta tarea."
Aunque las telecomunicaciones no han sido aprovechadas en todas sus potencialidades, la ciudad cuenta con recursos como telefonía celular 4G, cabinas públicas y varios proveedores de servicios de Internet banda ancha.
Desde los años 70, Bolivia se estructuró en torno a las tres grandes ciudades del llamado "eje troncal": La Paz, Cochabamba, y Santa Cruz de la Sierra. Estas ciudades son las cabezas de las tres áreas metropolitanas del país.

Siglo XXI

En el año 2004 Santa Cruz de la la Sierra al estilo de las épocas jesuíticas y coloniales, organiza un cabildo abierto mediante el cual lograría un referendum que en 2006 de daría la posibilidad de ser una de las primeras ciudades autónomas de Bolivia.
El 30 de octubre de 1950, la dirigencia de la ciudad creó un nuevo instrumento para luchar a favor del reconocimiento de los fondos que por ley le correspondían, además de velar por el desarrollo de la región. Este instrumento es el actual Comité Pro Santa Cruz, cuyo primer directorio estuvo presidido por Ramón Darío Gutiérrez.
En 1955, el gobierno del MNR promulgó el Código del Petróleo; el artículo 104 de éste creó una gran ambigüedad, pues decía que el concesionario debía pagar al Estado "el 11% sobre la producción bruta en boca de pozo". Mientras que la Ley Busch -que no estaba derogada- otorgaba este 11% a los departamentos productores. A partir de este momento la dirigencia incorporó un nuevo reclamo: una ley interpretativa para el artículo 104.
En los años 70 (a ejemplo del movimiento surgido en Santa Cruz de la Sierra) comenzaron a organizarse en el país varios comités cívicos que tenían como objetivo fundamental buscar mejor distribución de los recursos estatales a favor de las regiones, luchando frontalmente contra el centralismo.
Tras la restauración del estado de derecho, la sociedad civil de Santa Cruz de la Sierra comenzó la lucha por una mayor descentralización, autoconvocando la elección directa de alcaldes. Hasta aquel momento, el sistema ultracentralista imperante implicaba la designación de los alcaldes por el presidente de la República, acción que acabó con el citado movimiento y que terminaría siendo imitado en todo el país.
El dinamismo de la región mantuvo al Departamento de Santa Cruz algo alejado de los movimientos insurreccionales que en el año 2003 asolaron a las ciudades de La Paz y El Alto, si bien los efectos económicos negativos se hicieron sentir en la zona. Ya en el 2004 se llevó a cabo el primer cabildo de la era contemporánea el 22 de junio de 2004 en el monumento del Cristo Redentor de Santa Cruz de la Sierra, con una multitudinaria concurrencia que respondió a la convocatoria del Comité Pro Santa Cruz bajo el lema de Autonomía y Trabajo, ante quienes Rubén Costas Aguilera planteó once tareas de este departamento para el resto del país, así como la realización de un referéndum por las autonomías departamentales.
El golpe asestado a la economía regional por el denominado “dieselazo” (decretado por el presidente Carlos D. Mesa Gisbert) encendió los ánimos en enero de 2005, uniendo a los sectores sociales más disímiles de Santa Cruz en un movimiento de unidad favorable a la independencia de la región oriental de Bolivia, que rápidamente sumó al pedido de abrogación de dicha norma el viejo anhelo de autogobierno, organizando así el segundo cabildo que se llevó a cabo el 28 de enero de 2005, congregando aproximadamente 350.000 personas convocadas por la COD (central obrera departamental), las juntas vecinales, la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno y el Comité Pro Santa Cruz, lo que significó una legitimación crucial a las demandas sobre autonomía del departamento de Santa Cruz.
Una consecuencia inmediata de dicho Cabildo fue el Decreto Supremo No. 27988 del mismo día del Cabildo, que permite que el Presidente de la República, en uso de sus atribuciones constitucionales, designe prefectos a aquellos que resulten elegidos mediante voto popular en los departamentos. Por ello, los prefectos, ahora elegidos por voto popular, tienen legitimidad soberana.
El tercer cabildo (15 de diciembre de 2006), llamado el Cabildo del Millón por haber congregado a más de un millón de personas entre las ciudades de trinidad del Beni, Tarija, Pando y el Cristo Redentor en Santa Cruz de la Sierra , fue realizado luego que la Asamblea Constituyente incumplió el mandato del referéndum por las autonomías del 2 de julio de 2006.
El referéndum por autonomía se realizó el 4 de mayo de 2008 con una reprobación pobre de menos del 10 por ciento de la población en Santa Cruz. Históricamente, este departamento siempre ha postulado a una mayor descentralización y autonomía regional, tanto en el siglo XIX como en el siglo XX.[cita requerida]
El movimiento autonomista tiene cierta presencia e interpretaría también las realidades de los departamentos de Beni, Pando y Tarija. Los departamentos de Beni y Pando son muy extensos, amazónicos, y escasamente poblados. Tienen alguna producción agrícola, pero son más bien reservas forestales y ecológicas de primer nivel. Por su parte, Tarija es el departamento con mayor producción de gas natural, donde se encuentran los campos de San Alberto e Itaú, San Antonio y Margarita.

Geografía

Río Piraí.
La ciudad de Santa Cruz de la Sierra, cercana a el centro geográfico de Sudamérica,[9] está situada en la margen derecha del río Piraí, el cual avanza hacia el norte para desembocar en el río Grande o Guapay, parte de la cuenca amazónica. Tiene una altitud media sobre el nivel del mar de 416 m. La ciudad está en una divisoria de aguas. Hacia el oeste sus aguas van al río Piraí, y al este van al río Grande. La topografía es plana. Sus coordenadas son: 17°48′02″S 63°10′41″O / -17.80056, -63.17806.
El área ocupada por la ciudad es de 567 km², y tiene un perímetro de 110,2 kilómetros. La ciudad ocupa una extensión mayor al de las ciudades de La Paz y El Alto juntas. La extensión total del Área metropolitana de Santa Cruz de la Sierra es de 1.590 km²,[cita requerida] lo que supera en extensión a ciudades como Montevideo, Asunción y Brasilia.

Clima

El tipo clima de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra es cálido subtropical donde los meses de mayor precipitación pluvial son enero y febrero. El mes más caliente es enero, y el mes más frío es julio.

Economía

Santa Cruz de la Sierra es el principal centro comercial, financiro e industrial del pais que alberga las mayorias de las sedes de las empresas tanto nacionales como internacionales. Su economia se distribuye en varios rubros como gastronómicos, textiles, espectáculos, bancarios, agroindustriales, turisticos, automovilisticos, etc. La ciudad presenta el índice de desarrolo humano mas alto del pais superando el promedio latinoamericano.
Tambien se la considera la capital de las franquicias de Bolivia ya que es la ciudad con mayor cantidad de franquicias nacionales e internacionales del pais en los diferentes rubros como Hard Rock Cafe, Starbucks, Kentucky Fried Chicken, Juan Valdez, Cinemark, Sbarro, Subway, Burger King, T.G.I. Friday's, Cinnabon, etc.

Turismo

Santa Cruz de la Sierra acoge a un tercio de los turistas del pais, presenta atracciones para todas las edades y gustos.
Biocentro Güembé
  • Catedral Metropolitana: Basílica Menor de San Lorenzo. Edificada por Fray Diego de Porres en tiempos del Virrey español Toledo. En 1770, el obispo Ramón de Herbosos reconstruyó la iglesia, encomendando al sacristán mayor Antonio Lombardo, la ejecución de las obras. En la época del Mariscal Andrés de Santa Cruz (1838), el viejo templo fue sustituido por una nueva iglesia de estilo ecléctico, proyectada por el arquitecto francés Felipe Bestres. Es notable por sus bóvedas de madera y por la decoración pictórica que las cubre. En el altar mayor se conserva una parte del recubrimiento original de plata labrada de la misión jesuítica de San Pedro de Moxos. También se exhiben cuatro relieves escultóricos que provienen de la misma misión.
  • Avenida Monseñor Rivero, situada al norte de la ciudad, alberga locales de ocio, incluyendo restaurantes, cafés y pastelería.
  • Plaza Metropolitana 24 de septiembre. Alrededor de la plaza principal 24 de septiembre se levantan edificaciones de estilo colonial. Aquí se encuentra la Casa de la Cultura, Prefectura Departamental, Alcaldía Municipal, Catedral Metropolitana, museos y salones de exposición.
  • Aqualand y Playland. Parques de diversiones acuáticos, únicos y los más grandes en su género en Bolivia.[cita requerida]
  • Zoológico de Fauna Sudamericana Noel Kempff Mercado. Reservorio exclusivo de fauna tropical con ejemplares en condición de semilibertad con especies únicas como el oso de anteojos (jucumari), el perico o perezoso parabas multicolores.
  • Parque El Arenal. El parque "El Arenal", con una laguna e isla, constituye uno de los atractivos turísticos de Santa Cruz de la Sierra. Fue diseñada como reservorio de aguas pluviales del centro de la ciudad. El mural de Lorgio Vaca es digno de destacarse en este parque.
  • Centro Turístico y Cultural del Palacio Prefectural. Plaza Metropolitana 24 de septiembre.
  • Cabañas del río Piraí. Están ubicadas en el sector oeste de la capital, al final de la avenida Roca y Coronado, donde se puede apreciar un hermoso paisaje de las riberas del río. En las cabañas se ofrecen platos típicos y deliciosos bocados. El río Piraí es un lugar bastante frecuentado por la gente en los días calurosos de verano, cuya temperatura llega muchas veces a 40 °C. También se puede dar paseos en caballo o motos 'cuadratracks' por las playas del río, disfrutar de la pesca con red de sábalo en los meses de marzo a junio.
  • Parque Urbano, situado en el centro de la ciudad y es un lugar donde se pueden practicar actividades deportivas. Está ornamentado con dinosaurios y recientemente fue inaugurado las fuentes "bailarinas" donde suenan diferentes tipos de música y las aguas se mueven al ritmo de la canción.
Lomas de Arena.
  • Lomas de arena de El Palmar. Son dunas de arena blanca fruto de la erosión eólica distribuidas alrededor de lagunas donde se practica el deporte acuático. Su belleza es comparable a playas por el color de sus arenas.
  • Biocentro Güembé y Parque Ivaga Guazú. Ambos importantes centros de deleite natural y recorridos ecológicos.
  • Carnaval de Santa Cruz de la Sierra. Comienza en diciembre, es decir de 2 a 3 meses con sus famosas precarnavaleras para luego tres días de vacación en donde la gente baila en las comparsas.
  • Cine Center. Es un cine de 12 salas, donde se disfruta de películas para estrenar. También se encuentran varios locales de comida, junto con locales de ropa, y diferentes accesorios. Es mayormente concurrido por la gente joven de la ciudad.
  • La ciudad cuenta con una variedad de malls y boutiques de alto prestigio entre los que destacan el Ventura Mall (el mas grande del pais) y el proximo a inaugurarse Las Brisas Mall.
  • La ciudad tambien atrae a personas de todo el mundo para realizarse cirugias esteticas debido a su bajo costo y alta calidad.

Hotelería

Santa Cruz de la Sierra cuenta con la mejor infraestructura hotelera de Bolivia[cita requerida]. La variedad y amplia capacidad de su oferta, ayudada por otros factores, han posicionado a la ciudad como un destino estratégico a nivel regional para la realización de eventos internacionales, congresos y convenciones.

Infraestructura urbana

Arquitectura y urbanismo

Av. Cristo Redentor (Radial 1).
Zona centro-norte.
Desde el punto de vista urbanístico, la ciudad se halla delimitada por una red principal de calles trazadas bajo el tradicional estilo español con una plaza situada al centro del "casco viejo" (plaza principal o plaza de armas), y rodeada de avenidas circundantes llamadas "anillos", de los cuales nacen otras avenidas llamadas "radiales", que se dispersan en múltiples direcciones.
La ciudad está conformada por 12 anillos concéntricos, cada uno de 1 a 2 km de distancia entre sí, y 27 radiales que nacen desde el primer anillo para cruzar toda la ciudad. Se tenía previsto que para el año 2000 la ciudad contara con cuatro anillos de circunvalación, pero dado el rápido crecimiento demográfico de la ciudad, muchos barrios periféricos afectaron el trazado de los anillos superiores al 4º. También por la ubicación del Rio Piraí es interrumpida la continuidad de éstos; por eso se encuentran incompletos.
Actualmente la ciudad tiene un importante crecimiento en el área vial, entre ellas la construcción de un túnel debajo de la pista de aterrizaje del aeropuerto El Trompillo, que unirá el tramo interrumpido del 4º anillo en la zona sur de la ciudad,otra obra importante es el paso a desnivel en la intersección del 4º anillo y la Av. Cristo Redentor, entre otras.

Servicios básicos

La cooperativa que se encarga de abastecer al mayor número de habitantes de la ciudad, más de un millón de habitantes en el 2009 es Saguapac.[14] El sistema estaba integrado (en 2009) por: 61 pozos localizados en cuatro campos de pozos (sur, suroeste, norte y noroeste); 4 estaciones de bombeo; 6 tanques de almacenamiento con 29.000 m3 de capacidad total; y 2.907 km de red de distribución.
Cabe destacar, que la calidad del agua potable de Santa Cruz de la Sierra, ha sido premiada en muchos lugares del extranjero, por su pureza y alta potabilidad, así como también por su innovador sistema de tratamiento. Expertos de otros países han elogiado y llevado esta tecnología a sus lugares de orígen para su implementación. Esto hace de Santa Cruz una de las ciudades con mejor calidad de agua en América Latina.
El servicio de electricidad lo administra la empresa cooperativa Cre.
El servicio de telefonía fija es manejado por Cotas, cooperativa que también ofrece los servicios de internet banda ancha y televisión por cable.
El servicio de recolección y limpieza de residuos de la ciudad está a cargo de la Empresa Municipal de Aseo de Santa Cruz Emacruz que trabaja con empresas subcontratadas privadas.

Transporte

Transporte urbano

Micros que operan en Santa Cruz.
El sistema de transporte público cuenta con el servicio de microbuses o micros que recorren la ciudad a través de 122 líneas de ruta. El servicio está privatizado y bajo administración del Sindicato de Micros y Colectivos en Santa Cruz. La mala administración y planificación de las rutas es la que más perjudica al flujo vehicular de la ciudad.[15]
Existe también el servicio de trufis, que son automóviles que siguen una línea de ruta. Los más conocidos son los llamados vuelteros que circulan por los diferentes anillos de la ciudad. Finalmente está el servicio de taxi y radio-móvil. Recientemente se anuncio la construccion de un metro urbano para la ciudad.

Transporte terrestre

Por carretera, la ciudad está unida con Cochabamba, Yacuiba, Trinidad y el resto del país. El tráfico terrestre está concentrado en la Terminal Bimodal de ferrocarriles y autobuses. Las carreteras más importantes que unen a la ciudad con el resto del país, son la Doble Vía al Norte (Carretera nueva hacia Cochabamba, que va hacia el municipio homónimo pasando por Montero), la Doble vía a La Guardia (Carretera antigua a Cochabamba, que va hacia el municipio homónimo pasando por La Guardia), y por último, la Doble Vía a Cotoca (que une la ciudad con el este del país).

Desde el 2013 se finalizó la construcción del último tramo (entre San José de Chiquitos y Roboré) de la Carretera Bioceánica, que une el Océano Atlántico, principalmente el puerto brasileño Santos, con el Océano Pacífico, en los puertos de Iquique y Arica en Chile pasando por Bolivia de este a oeste. Con esta carretera pavimentada se espera permitir el transporte de dos millones de toneladas por año que pasarán por Bolivia



                      Departamento del Beni

El Departamento del Beni es uno de los nueve departamentos de Bolivia, tiene una superficie de 213.564 km² y una población de 425.780 habitantes (estimado 2012). Su capital es la ciudad de Trinidad. Limita al norte con el Departamento de Pando, al noreste y este con la república de Brasil, al sureste con el Departamento de Santa Cruz, al sur con el Departamento de Cochabamba y al oeste con el Departamento de La Paz.

Historia

En el departamento se constituyó el centro de una importante civilización precolombina, conocida como Cultura Hidráulica de las Lomas. Desde más o menos 4000 años adC. (probablemente antes: el dato actual se basa en las cerámicas datadas) hasta el siglo XIII, la región fue asentamiento de importantes grupos humanos organizados en sociedades preestatales (en algunos casos muy centralizados), definidos como cacicazgos, potentados locales. El sistema se basaba, en el uso de características ambientales (uso de plantas acuáticas como fertilizantes y gigantescos sistemas de pesca) y en la construcción de grandes obras hidráulicas que permitían la conexión entre los núcleos humanos en cualquier estación, además de permitir el cultivo durante la época de inundaciones (creación de campos de cultivo elevados visibles aun hoy en día desde el aire), utilizando terraplenes, diques, canales y lagunas con distintas funciones.
A la llegada de los españoles, la región ya estaba en plena decadencia desde hace de tres siglos. De igual forma la región se mantuvo como uno de los centros de origen y propagación de muchos productos agrícolas de difusión mundial: tabaco, cacahuete o maní, algodón, yuca (Manihot esculenta), camote (Ipomoea batatas).
Después de una temporada de intenso interés por parte de los españoles en la primera fase de la época colonial, cuando se creía que en la región pudiesen estar unas de las sedes del mítico "El Dorado", o Paitití, la región permanecerá en un estado de fuerte marginalidad por algunos siglos.
El Departamento del Beni fue fundado el 18 de noviembre de 1842, el presidente José de Ballivián y Segurola promulgaba la ley de creación del departamento del Beni, sobre la base de las Misiones de Moxos: San Ignacio, Trinidad, Magdalena, Baures, San Joaquín, Santa Ana y Loreto, entre otras, todos ellos formaban parte del Departamento de Santa Cruz al momento de constituirse la República de Bolivia. Ballivián rindió homenaje, de esa manera, al primer aniversario de la victoriosa batalla de Ingavi, que no sólo selló definitivamente la independencia nacional, sino fue el acontecimiento militar en el que perdió la vida uno de los peores enemigos del país, el general peruano Agustín Gamarra.
En la época republicana, entre la mitad del siglo XIX y el inicio del XX, el norte del departamento fue protagonista del auge económico de la goma o caucho en el país y el mundo. La abundancia de árboles de siringa (Hevea brasiliensis) llamó a un gran número de personas a la región, muchos aventureros y trabajadores, la mayoría de los cuales eran indígenas, que trabajaban en condiciones de semi-esclavidud. Por décadas, el área se transformó en una de las regiones más activas y dinámicas de Bolivia. Cachuela Esperanzay un importante centro de tránsito del caucho, a la orilla del río Beni, tenía a final del siglo XIX unos de los más equipados hospitales de Bolivia.
Actualmente la explotación siringuera prácticamente ha desaparecido del área por falta de rentabilidad frente a la producción del Asia meridional: muchas de las antiguas barracas caucheras han sido transformadas en estancias ganaderas. Sobreviven sólo pequeños productores locales de ponchos engomados para la navegación fluvial y otros objetos de uso tradicional.

Gobierno y administración

De acuerdo con la actual Constitución Política de Bolivia, la máxima autoridad del departamento es el gobernador. Desde 2005 el gobernador es elegido por voto popular directo para un término de 5 años (anteriormente el cargo era designado por el Presidente de Bolivia).
De la misma forma, el Departamento del Beni cuenta también con una Asamblea Legislativa Departamental (similar a una legislatura departamental, pero con funciones restringidas) de 12 miembros llamados asambleístas. Cada provincia del departamento recibe un mínimo de 1 consejero, siendo los consejeros restantes asignados de acuerdo al número de habitantes. La elección de los consejeros corresponde por ley a los municipios.

A partir de 2010 se le elige un gobernador y una asamblea legislativa departamental, en concordancia con lo establecido en la nueva constitución boliviana.

Clima

Sabana y el Río Yacuma
En el departamento se presenta mayormente un clima tropical húmedo, con una precipitación media anual entre 1.000 y 4.000 mm. El ambiente es caluroso en general. La temperatura promedio oscila entre 28 y 35 grados. En ciertas temporadas, el territorio es surcado por vientos fríos del sur que producen descensos bruscos de temperatura. Estos vientos son conocidos como "surazos".

Geografía y medio ambiente

El territorio es un amplia planicie de sabana (véase Sabana del Beni, con abundantes cursos de aguas, lagunas tectónicas y artificiales y pantanos (localmente denominados «curichi»). Se trata de una sabana de inundación que durante la temporada de lluvia, entre diciembre y mayo, puede inundar amplias áreas del departamento. En casos extremos, pero frecuentes, esta inundación puede abarcar más de 100.000 km² del departamento (por ejemplo años 1992-2007-2008-2014).
Se presentan afloramientos rocosos y pequeñas serranías de origen precámbrico hacia el este, en las regiones fronterizas con Brasil.
El bosque ocupa las riberas de los numerosos ríos (bosque de galería) y rodea prácticamente todas las extensas sabanas de unos 150 mil km² de extensión.
El bosque tropical húmedo del sector meridional es el más amenazado por los cultivos agroindustriales (soya principalmente) tanto que en algunos sectores ha desaparecido completamente quedando sin solución de continuidad los cultivos con la sabana.
En el área occidental, el bosque de pie de monte andino también es amenazado, aunque en menor medida, por los cultivos de subsistencia de colonos y la tala industrial para la obtención de madera.

Economía

Introducida a comienzo del Siglo XVII por los jesuitas, sea quizás la ganadería la actividad económica más importante del departamento. Se trata de una ganadería extensiva que ocupa la sabana natural, y su grande diversidad de pastos naturales, para la producción principalmente de carne. En el departamento del Beni existe un aproximado de tres millones de cabezas de ganado.[cita requerida]
La agricultura tiene un prioritaria importancia para la subsistencia de la población rural. Aunque el clima es favorable, los suelos no son muy productivos. Los cultivos principales, algunos de estos originarios de la región, son la yuca, maíz, plátano, arroz (en los últimos años cultivados también en forma industrial en la sabana), frutales, etc.
En los bosques del norte y este del departamento se recolecta la castaña o almendra (nuez del Brasil) obtenida del árbol Bertholletia excelsa, del cual en el departamento del Beni, junto al limítrofe departamento de Pando, es el principal lugar productor de este producto en el mundo.[cita requerida]
La pesca representa otro importante sector productivo, orientado siempre más hacia la venta dentro del país o para la exportación.
La caza de lagarto, Caiman crocodylus, para la obtención de cuero, legalizada por cupo anuales hace algunos años, se ha convertido en otra actividad económica importante dirigida casi exclusivamente hacia la exportación, siendo Italia y Francia los principales importadores de este. Lamentablemente son escasos los controles sobre el respeto de los cupos de caza.
Para la economía de subsistencia es también importante la caza de animales silvestres.
Aunque se ha establecido la presencia de varios minerales, sobre todo en el área occidental del departamento, solo la extracción de oro tiene importancia en el sector minero (serranía de San Simón). Los bosques del Beni poseen una muy gran variedad de maderas preciosas que van desde la liviana madera balsa hasta el cuchi, del que es tan duro como el acero.

Lagos y lagunas

Lagos

Rogagua Rogaguado San Luis San Pablo

Lagunas

Huachi Huatunas Yusala Huachuna Agua Clara Ginebra La Dichosa Bolivia Navidad Las Abras Larga Maracaibo, etc. laguna isireri o isirere

Minería

En el Departamento del Beni se ha establecido la presencia de estaño, manganeso, plomo, platino, oro, berilio y columbita.[cita requerida]

Demografía

Macheteros, baile típico del sur del departamento del Beni.
La población actual es étnicamente diversa. Hay oriundos de la zona y descendientes de europeos, aunque el mestizaje de siglos se refleja en una buena parte de la población del departamento. Hay que señalar que en el departamento la población de origen nativo representa el 32% de la población total (según el censo del año 2001 del INE); La mayoría de la población es mestiza y descendiente de europeos en segundo grado (principalmente descendientes de españoles desde la época colonial y otras minorías de origen francés, alemán, portugués, belga, croata y menonitas). También hay descendientes de inmigrantes japoneses, que llegaron a este departamento en busca de mejores oportunidades y a consecuencia de la segunda guerra mundial. La mayoría de ellos se han instalado en la ciudad de Riberalta, formando además otro tipo de mestizaje.
Los grupos étnicos nativos principales son:

  • Sirionó
  • Moxeño (Trinitario
  • Ignaciano                                     
  • Javierano
  • Loretano)
  • Yuracaré
  • Moré
  • Pauserna
  • Baure
  • Canichana
  • Chacobo                                    
  • Esseja
  • Tacana
  • Chimán                                           
  • Movima
  • Cayubaba
  • Itonoma                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            
    

                                               El silencio de Quillacas

(La Paz - La Razón)

Es tiempo de cosecha. Sólo dos perros, un gallo, una gallina, una tendera y una campana se escuchan en el pueblo que resucita cada 24 de septiembre.

El polvo conversa con el viento en remolinos. La iglesia colonial vigila la plaza principal que durante toda la mañana sólo ha tenido la grata visita de dos perros que, contagiados por el tedio, se tienden en el suelo en espera de que algo suceda. De pronto, la quietud y el silencio se rompen por los saltos de un gallo blanco que, saliendo por una puerta entreabierta, hace gala de su presencia entonando un quiquiriquí. Un sentido cacareo responde a lo lejos. Alguna gallina se enteró de la presencia del macho y desfila hasta la plaza luciendo negras plumas en todo el voluminoso cuerpo. Al pasar, una serie de candados le hacen la corte. Puertas metálicas y de madera en diferentes colores atrincheran la plaza.

Es el Santuario de Quillacas, a 300 kilómetros de La Paz, en la segunda sección de la provincia Abaroa del departamento de Oruro. Allá habita una población cercana a las 1.000 personas. Sin embargo, el pueblo parece vacío y nadie se asoma. La organización de la zona aún se maneja por ayllus y socialmente se basa en la Confederación de los Ayllus de Quillacas, los que desde tiempos remotos establecieron en la región un centro de adoración. En los antiguos cerros San Juan, Mallcu y Santa Bárbara —que rodean al pueblo— aún existen sitios ceremoniales de culturas precolombinas.

En la plaza, el gallo y la gallina se persiguen en un infatigable galanteo, a la sombra de la verde glorieta que se ilumina con un haz de neón. Los perros siguen durmiendo.
El pueblo data del 20 de mayo de 1501, cuando el juez visitador español José de la Vega Alvarado lo fundó por encontrarse en cercanías de los principales centros mineros. Ahí, el tata Quillacas es visitado en su santuario por miles de personas en las fiestas de septiembre. Pero ahora, sólo la quietud responde al insistente llamado de la pequeña campana del templo que tintinea para encontrar al párroco, el encargado de las llaves.

Son las 13.00 en el camino hacia Salinas de Garci Mendoza, cuando se abre tímidamente una de las puertas que no estaba resguardada por un candado. Marina Choquetijlla es la dueña. Tiene 43 años y, al escuchar el insistente campaneo, ha decidido salir a ver qué es lo que pasa. Marina tiene 12 hijos y es la única de su familia que aún vive en Quillacas, atendiendo la tienda que se abre a los visitantes. Su gente radica en Oruro y como ella ya se aburrió de permanecer sola todas las tardes, hablando con la poca gente que pasa y compra algo para el camino, ha decidido finalmente mudarse, porque desde que nació nunca salió una sola vez de Quillacas. “Es tiempo de reunirme con mi familia. Al fin voy a salir y le voy a dejar la tienda a otra persona”, cuenta mientras ofrece una botella de gaseosa.

“No crean que el pueblo siempre es así”, explica con una sonrisa de enormes dientes perlados. “Las personas vienen para Navidad y también carnavales. Y ni qué decir de la fiesta del Señor de Quillacas, el 24 de septiembre, cuando se llena el pueblo de turistas. El cura que llega de Challapata tiene que celebrar tres misas el mismo día”.
A la fiesta llegan devotos de todo el país, además de peregrinos de Perú y Argentina, donde el Señor de Quillacas es un milagrero conocido. Luego de Urkupiña y Copacabana, es uno de los santuarios más visitados en Bolivia.

El santuario solitario
Pero la algarabía, los rezos y las promesas son sólo durante las fiestas. Un tranquilo día de invierno como ese, azotado por el sol, apenas arrulla a los perros, pues las gallináceas ya han desaparecido. Las enormes gradas de concreto van hacia una pared de piedra que, desde ese momento, da paso a la rudeza del adobe. El templo colonial tiene una amplia planta en forma de cruz, mientras la pintura carcome las sendas cúpulas de media naranja. En la entrada, la iglesia construida en el siglo XVII cuenta con una cruz de madera blanca que se levanta sobre la sonora puerta verde. En la entrada, un discreto anuncio, labrado en la pared, intenta prevenir sobre las consecuencias nefastas de tanto festejo. “Si está ebrio... no entre a misa. El alcohol mata”.
El amplio patio que rodea a la construcción tiene en cada una de las cuatro puntas una capilla ardiente, donde aún brillan unas pocas velas silenciosas protegidas del viento y el frío. La campana en la puerta para llamar al encargado ha dejado de sonar hace minutos. Es hora de marcharse y como nadie se asoma, el intento de entrar al santuario se queda en las ganas.

Antes de partir, el nombre de Jim Allen parece sonar. Se trata de un explorador británico que dedicó 20 años de su vida a investigar su teoría sobre la localización de la Atlántida. Los estudios de este señor, basados en las descripciones de Platón sobre el continente sumergido, aseguran que el centro de la Atlántida está en Bolivia, específicamente, en la región de Quillacas. El autor inglés encontró 50 semejanzas entre Quillacas y la Atlántida descritas por el griego Platón, quien habló sobre las paredes de la ciudad plateadas en orichalcum, una aleación natural del oro y el cobre que se encuentra solamente en los Andes.

Evidentemente, Quillacas está en un área volcánica y sus construcciones ancestrales se levantaron con roca roja y negra, tal como describe el filósofo griego en el siglo IV antes de Cristo. Pero el comentario sólo hace sonreír a doña Marina, que ve con sorna las remotas historias de atlantes. Ella focaliza su atención únicamente en la administración de su tienda.

¿Y por qué no hay nadie en el pueblo? “Es época de cosecha y la gente está en el campo, preparando el chuño para cuando llegue la helada”. De ahí tendrá comida suficiente para alimentar a los visitantes que lleguen en grandes cantidades para la fiesta del Señor de Quillacas. Entonces, no habrá espacio alguno para que los dos perros negros se tiendan al suelo en busca de unas horas de sol.

Antecedentes de la Guerra del Chaco

Las controversias sobre la soberanía del Chaco Boreal comenzaron con la ambigüedad con la que España trazaba los límites administrativos en su imperio colonial. Esto tendría sus consecuencias desde la independencia del Paraguay de la Corona Española en 1811; casi inmediatamente se hicieron sentir las presiones portuguesas por anexionarse el territorio de la nueva república. A raíz de esto, el nuevo gobierno paraguayo comenzó inmediatamente la construcción de fortalezas sobre el río Paraguay para contener el avance de los bandeirantes, mercenarios al servicio de la corona de Portugal. Una en particular fundada ya a fines de la colonia española y administrada desde Asunción del Paraguay (Fuerte Borbón, hoy Fuerte Olimpo) fue construida en el alto Chaco Boreal, donde desde entonces se asentaron las tropas paraguayas, efímero fue el fuerte de Itapacú ubicado en la "huella" o pista que iba desde Fuerte Olimpo hasta Santa Cruz de la Sierra pasando por la reducción de San Ignacio de Zamucos (también efímera y de jurisdicción muy imprecisa entre la Real Audiencia de Charcas y el Cabildo de Asunción).
Desde su independencia en 1825 Bolivia intentó hacer valer su derecho a partir del criterio del uti possidetis iure de 1810 (el correspondiente al statu quo que encontró el primer movimiento emancipador exitoso en Hispanoamérica: la Revolución de Mayo) y al independizarse, reclamó el territorio de la Real Audiencia de Charcas, que comprendía el Chaco Boreal, entre otros territorios. Sin embargo España también había otorgado en tiempos coloniales jurisdicción al cabildo de Asunción del Paraguay en la región hasta los ríos Parapití y Yaurú, por lo que evidentemente se solapaban las reclamaciones bolivianas y paraguayas en la región.


Causas de la guerra del chaco[editar]

  • Guerra de la Triple Alianza.
Hasta finalizada la Guerra de la Triple Alianza en 1870, Paraguay reclamaba como límite noroccidental en el Chaco Boreal el del Yaurú (llamado Jauru en Brasil) o, en el caso mínimo, al río Negro que desembocaba aguas arriba de la Bahía Negra, estos límites exigidos al Brasil habían sido los del Virreinato del Río de la Plata con el Brasil Portugués a inicios del siglo XIX.
El referido río Negro, por otra parte, es el tramo inferior de un sistema fluvial que incluye a los bañados de Otuquis y al llamado, según sus tramos inferior, medio y superior, Bambural, río Tucava o río Tucavaca; éstos eran los límites nororientales que Paraguay le reclamaba a Bolivia.
Paraguay había perdido un tercio del territorio que reclamaba como propio en la Guerra de la Triple Alianza (1865–1870) cuando tuvo que enfrentarse a las fuerzas aliadas de Brasil, Argentina y Uruguay. En años de arduas batallas, los paraguayos perdieron más del 80% de su población adulta masculina.
Finalizada la guerra de la Triple Alianza en 1870, Paraguay y Argentina acordaron someter la disputa sobre parte del territorio del Chaco Boreal a un arbitraje, con propósito de evitar un reinicio de las hostilidades. Fue elegido árbitro el entonces presidente de los Estados Unidos Rutherford B. Hayes quien, el 23 de noviembre de 1878, falló a favor de Paraguay confirmando sus derechos sobre la región. De forma inmediata, Bolivia anunció su desacuerdo con el fallo, iniciándose así una larga batalla diplomática.
  • Guerra del Pacífico.
Otro antecedente de la guerra puede buscarse en la pérdida de Bolivia del acceso al océano Pacífico durante la Guerra del Pacífico con Chile (1879–1883). Después de ceder el territorio a Chile, Bolivia buscó otro acceso al océano. El río Paraguay, que linda con el Chaco al este, es un río profundo y accesible a barcos que navegan por el océano. Bolivia deseaba tener un puerto de mar en el río Paraguay y para lograrlo necesitaba apoderarse del Chaco. La poca ocupación y explotación que se había hecho en el Chaco la hizo el Paraguay durante la década de los años veinte. En esa época llegó a Asunción un grupo de inmigrantes menonitas a los que el gobierno paraguayo otorgó en 1928 territorios para colonizar dando inicio a la ocupación civil de la región. Además, los paraguayos habían construido puertos e instalaciones sobre el río Paraguay para la producción de tanino para curtir cueros. De estas instalaciones partían ferrocarriles de vía estrecha que penetraban en el territorio chaqueño hasta el límite de los bosques para acarrear los árboles hacia los puertos.
  • Guerra del Acre.
Tras la Guerra del Acre, Bolivia firmó con Brasil el Tratado de Petrópolis (1903). En tal tratado Bolivia cedía el territorio del Acre al Brasil y éste reconocía que el Chaco Boreal era una posesión boliviana.
El territorio del Acre pasó al dominio brasileño a cambio del pago de dos millones de libras esterlinas, y de la construcción del ferrocarril Madeira-Mamoré. Sin embargo es de notar que las «compensaciones territoriales» de Brasil a Bolivia eran por territorios que no habían estado sujetos a su administración ya que , en primer lugar Brasil le reconocía a Bolivia territorios supuestamente en el Mato Grosso que siempre —desde la colonia española— estuvieron fuera de toda jurisdicción portuguesa o brasileña; y en segundo lugar Brasil reconocía como boliviano a todo el Chaco Boreal ,que nunca había sido (ni siquiera en los papeles y pretensiones) un territorio brasileño (paradójicamente en 1925 y años posteriores, "rectificaciones" limítrofes entre Brasil y Bolivia fijaban los actuales límites geodésicos boliviano-brasileños hacia el sector norte de Chaco Boreal en el paralelo 18° 02' S y el meridiano 60° 05' O por lo cual Bolivia perdía los antiguos límites del alto río Iténez (o alto Guaporé), alto río Paraguay al norte del paralelo 18°S y el río Yaurú (la piedra miliar del Jauru/Yaurú establecida entre las posesiones hispanoamericanas y las brasileñas fijada en 1754 quedó desde entonces íntegramente en poder de Brasil junto con un territorio de más de 15.600 km²) recién con estas nuevas concesiones bolivianas Brasil obtuvo territorios chaqueños.

Negociaciones fallidas[editar]

Desde la segunda mitad del siglo XIX se firmaron varios tratados entre Paraguay y Bolivia, en los que la mediación de otros países limítrofes buscó evitar el conflicto armado. Ninguno de ellos, sin embargo, tuvo efectos duraderos, ya que no lograron armonizar los intereses de ambas partes. Bolivia resucitó antiguas reclamaciones de tierras que databan de la época colonial y que colocaban al Chaco bajo la soberanía del Virreinato del Perú luego heredado por Bolivia. El Paraguay basaba sus reclamos sobre el Chaco en la base de Reales Cédulas españolas del siglo XVI.
Varios fueron los tratados y protocoles que no pudieron ser ratificados por las dos partes, destacando los de:
  • Tratado Decoud-Quijano, del 15 de octubre de 1879,
  • Tratado Aceval-Tamayo, del 16 de febrero de 1887,
  • Tratado Benítez-Ichazo, del 3 de agosto de 1894,
  • Tratado Pinilla-Soler en 1907.
  • Tratado Ayala-Mujía en 1913,
Paralelamente a las conversaciones diplomáticas, Bolivia comenzó en 1905 a asentar pequeños destacamentos, llamados "fortines", siguiendo la margen norte del río Pilcomayo, y por el otro hizo lo mismo hacia el río Paraguay, buscando controlar las escasas fuentes de agua dulce y potable en el Chaco como condición para hacer factible el control del territorio.
En esa oportunidad no se produjo ninguna reacción paraguaya, entre otras razones, por la inestable situación política del país. El Paraguay sufrió, desde 1904, una sucesión de golpes de estado, revoluciones y guerras civiles. Las cuestiones territoriales ocuparon un segundo plano respecto al ordenamiento institucional.
Las negociaciones entre Bolivia y Paraguay duraron muchos años. El Paraguay ofreció permanentemente a Bolivia un puerto libre sobre el río Paraguay que le permitiera salir al Atlántico pero rechazando la ocupación boliviana del Chaco Boreal. Bolivia no se conformó con menos de la propiedad de toda la región. Para Bolivia, adueñarse del Chaco era motivo de orgullo nacional y necesidad económica.
Para el Paraguay la situación era diferente. Al Paraguay le había llevado dos generaciones recuperarse de la devastación de la Guerra de la Triple Alianza. Perder otra porción grande de su territorio lo reduciría a tan sólo un tercio de lo que tenía cuando logró la independencia de España en 1811.

Petróleo[editar]

Entre 1927 y 1928, técnicos de la compañía estadounidense Standard Oil, con sede central en Nueva Jersey, descubrieron petróleo en la zona occidental del Chaco, en las estribaciones andinas. Comenzó a sospecharse que los yacimientos se extendían hacia el este, ya en territorio paraguayo donde los derechos de exploración eran propiedad de la Royal Dutch Shell, empresa anglo-holandesa. Volvió a cobrar importancia la salida al río Paraguay ya que la Standard Oil no logró que la Argentina autorizara la construcción de un oleoducto por su territorio.
La posibilidad de que el Chaco Boreal flotase sobre un mar de petróleo hizo que el presidente paraguayo José P. Guggiari adoptara una postura intransigente, negándose a negociar.[cita requerida] La crísis se agravó el 6 de diciembre de 1928, cuando hubo un enfrentamiento entre patrullas militares de ambos países. Una mediación de la Sociedad de Naciones no logró grandes resultados.

Antecedentes cercanos[editar]

A fines de la década del veinte empezó una carrera de modernización del armamento entre los dos países en proporción a los recursos que cada país podía invertir. Eventualmente el ejército paraguayo comenzó a tomar posesión del territorio al oeste del río Paraguay, estableciendo pequeños fortines y tratando de encontrar y controlar las fuentes de agua dulce. Bolivia inició el mismo proceso. La situación era propicia para que, tras el encuentro de las fuerzas, se iniciaran abiertamente las hostilidades.
En 1928, tropas paraguayas tomaron el fortín boliviano Vanguardia mediante una violenta acción militar en la que murieron seis soldados bolivianos. Tras incendiar el fortín, se retiraron. La reacción boliviana no se hizo esperar. El ejército boliviano tomó a su vez el fortín paraguayo Boquerón. La Sociedad de Naciones declaró a Paraguay «país agresor», exigiendo la reconstrucción del fortín boliviano a cambio del abandono de Boquerón por la parte boliviana.
En 1930, Bolivia contaba con una población de tres millones de habitantes, en comparación con una población de un millón del Paraguay. La economía boliviana, apoyada en sus ricas minas de plata y estaño, era tres veces superior a la economía paraguaya que se basaba en la ganadería y la agricultura.
En Bolivia, en 1931, resultó electo Daniel Salamanca, un partidario de un nacionalismo orgulloso y agresivo, ansioso de sepultar en el olvido el poco brillante pasado militar de su patria.
El 15 de junio de 1932, el ejército boliviano, sin conocimiento del presidente Salamanca, ocupó y destruyó el fortín paraguayo Carlos A. López ubicado sobre la laguna Pitiantuta (que los bolivianos renombraron como Chuquisaca). Esta acción descolocó a Bolivia en el plano internacional. Un mes después el ejército paraguayo recuperó el fortín tras una breve escaramuza. Salamanca, debilitado en el frente interno, transformó esta acción paraguaya en un ataque a Bolivia y dio un paso decisivo hacia la guerra ordenando la captura, "en represalia", de tres fortines paraguayos.
En el Paraguay, el presidente Eusebio Ayala, que asume el gobierno el 15 de agosto de 1932, tuvo que adoptar una posición firme por la presión de sus mandos militares.

Asignación del área disputada en los mapas internacionales[editar]

Antes de la guerra, descartando las obras de ambos países, no había concordancia entre los distintos autores de mapas sobre a qué país pertenecía el área disputada.
  • 1. Algunos la asignaban en su totalidad a Bolivia.
  • 2. Otros la asignaban en su totalidad a Paraguay.
  • 3. Otros partiendo de la línea limítrofe del paralelo 22°S entre la Argentina y Bolivia, la hacían prolongar hacia el este del río Pilcomayo, hasta llegar al río Paraguay, quedando del lado norte para Bolivia y del lado sur para la Argentina en algunos mapas anteriores al Laudo Hayes. Luego del Tratado Decoud-Quijano, del 15 de octubre de 1879 el lado sur quedó para el Paraguay, y la frontera se acordó en el paralelo de la boca del río Apa. Esta última forma de presentar el límite era frecuente en las últimas décadas del siglo XIX.
  • 4. Otros, partiendo desde el punto en que se unen el meridiano 61º28'O con el río Pilcomayo, trazaban una diagonal con destino noreste hasta llegar al río Paraguay a 15 km al norte de Fuerte Olimpo, según lo acordado entre ambos países en el Tratado Benítez-Ichazo, del 23 de noviembre de 1894. Esta forma de presentar el límite era frecuente en las primeras décadas del siglo XX.